El equipo de colaboradores de El Internauta, te presenta la historia de Bianca, una joven de 15 años que se enfrenta a una experiencia sexual distinta a lo que ella imaginaba en sus sueños. Te invitamos a conocer todos los detalles de lo que le ocurrió por una materia que le resultaba difícil de aprobar.
Mi profesor de historia
Me llamo Bianca y les voy a contar mi historia.
Ese año me esforcé muchísimo en la escuela, llevaba buenas notas en las demás asignaturas menos en historia, era una asignatura que nunca me gustó y me costaba mucho estudiarla.
Mi profesor, Carlos, era un hombre de unos 35 años y la verdad es que me daba mucho morbo, era alto y no tenía el cuerpo de un adolescente pero se veía que era un hombre fuerte, llevaba la cabeza rapada para disimular aquellas entraditas de la edad, yo ese año acababa de cumplir los 15 y tengo que reconocer que llamaba la atención.
Notaba como en las clases mi profesor siempre me miraba como si me estuviera desnudando, eso me hacía sentirme muy incómoda, pero me parecía excitante… muchas veces me imaginaba estando con él, dejando que me hiciera lo que quisiera, no sabía que eso sucedería…
Todo comenzó cuando llegué al final de la segunda evaluación, habia sacado un 3 en el último examen y el profesor me llamó a su despacho, yo me encontraba algo nerviosa, me intimidaba mucho… sentía demasiado respeto por él.. sería por su mirada.
Llegue allí a la hora que él me dijo, llamé con los nudillos a la puerta y pedí permiso para entrar, abrí la puerta despacio y allí estaba él, detrás de su gran mesa llena de papeles.
- Bianca, llegas puntual, siéntate- yo hice lo correspondiente y me acerqué con la silla al otro lado de la mesa, enfrente del profesor.
Él saco mi examen y lo dejó caer sobre la mesa para que yo lo viera, siguió hablando sobre la mala nota que había sacado:
- Es una nota muy baja comparada con las que sacas en la otras asignaturas- me miró fijamente, no sabía que decir y solamente me excusé diciendo que era la que más me costaba, era lo que el quería oír, pude notar cómo se alegraba al escuchar eso por su mirada pero seguía con su expresión seria.
- Vaya, no quiero que arruines tu sueño de ser médico, que te parece si te ayudo a subir esa nota?- se hizo un silencio en el despacho… por un momento pensé que me iba a subir la nota por la cara, que ilusa fui, prosiguió hablando
- No te estoy diciendo que te la subiré, te daré clases para ayudarte a sacar una mejor nota en el próximo examen. Sería después del horario escolar, aquí en mi despacho.
Al escuchar esas palabras… un escalofrió me recorrió pero estaba tan obsesionada con hacer medicina que acepté. Las clases comenzaban al día siguiente,en aquel mismo lugar.
Aquel día estaba allí, otra vez delante de la puerta, esta vez estaba entre abierta, llame una vez y entre, el estaba corrigiendo trabajos y sin levantar la vista me pidió que me sentara, que sacara el libro y que empezara a resumirle los tres primeros temas.
Así lo hice, estuve dos horas trabajando, mientras él hacía lo mismo con aquellos trabajos, al terminar me pidió que se lo diera y me dejó marchar a casa. No fue tan terrible como yo me imaginaba.
Pero todo comenzó al día siguiente, llegue más animada, aquel día el no tenía trabajo, se sentó a mi lado y saco los resúmenes que hice el pasado día, me pidió que leyera en alto aquellas hojas, comencé y él se levanto… escuche como cerraba la puerta con llave, lo que hizo que me diera la vuelta asustada.
Mi profesor estaba apoyado en la puerta.
- Eso no es suficiente para que te apruebe Bianca….
Me quedé muda, sin saber que decir… él se acercó hasta donde yo estaba y me dijo que me levantara, esta vez con un tono muchísimo más autoritario.
No dejaba de mirarme a los ojos… cuando noté como sus manos se posaban en mi cintura.
- Te hare una pregunta sencilla Bianca, ¿quieres tener la mejor nota de la clase?, te ofrezco un 10
Yo estaba muy asustada, sentía su aliento y como sus manos comenzaban a bajar hasta mis muslos, yo me quedé callada y el se detuvo, esperando mi respuesta. Cerré los ojos, el comenzó a reírse disimuladamente.
- Ese silencio es un si verdad?
Pasó sus manos a mi culo, lo comenzó a acariciar poco a poco y de un golpe seco me empujó hasta él, podía notar como tenia la polla dura. Empezó a besarme el cuello mientras sobaba mi culo, metió una mano por dentro de mis pantalones y comenzó a tocarme mi chochito por encima de las bragas, pero las aparto y me metió dos dedos sin más.
- Vaya… parece que aquí tenemos a una zorrita… estás muy húmeda Bianca…
Comencé a gemir ya que el metía esos dos dedos con ritmo, hasta que los sacó y me ordenó que me arrodillara.Yo no quería lo que estaba ocurriendo, me lo había imaginado miles de veces pero sentía que me estaba humillando, la verdad es que no sé ni porque lo hacía, pero allí estaba, desabrochándole los pantalones
- Sácamela Bianca y quiero ver cómo me la chupas pero hazlo bien, ¡eh!, preciosa
Me agarró de los pelos y me acercó su polla a mi boca
- Chupa zorrita..
Abrí mi boca tímidamente y él me la metió, empecé a chupársela, a lamerla mientras él me echaba la cabeza para adelante y atrás, así la sacaba y la metía mientras yo movía la lengua.
Nunca antes había hecho aquello, era demasiado grande y me empezó a doler la boca de tanto mete saca e incluso me empezaban a doler los tirones que me daba en el pelo
- Lo estas haciendo muy bien, ¡ummm!, sigue un poco mas zorrita
Comenzó a moverme más deprisa, cada vez eran embestidas más grandes hasta que consiguió que me diera una arcadada..
-Jajaja que viciosa eres zorrita
Dijo mientras seguía moviéndome la cabeza para su gusto, me sentía utilizada, me estaba follando la boca y yo no era capaz de decir nada
- Bien Bianca… así putita….
Sacó su polla de mi boca un momento y me empujo hasta llegar a sus huevos, me los tuve que meter enteros en la boca y empecé a lamerlos…
- Por ahora llevas un ocho zorrita, ¡ummmm!, lo haces muy biennn, sigue así, ¡ummmm!-
Tomó una de mis manos y la puso en su miembro para que le pajeara mientras le comía los huevos.
- Si quieres un 10 tendrás que tragarte toda mi lefa, ¿entiendes zorrita?
Me separó de él y comenzó a refregarme sus polla por la cara
- Tienes que tragártelo todo, venga
Otra vez la tenía dentro, esta vez la notaba como se ponía más dura, entraba y salía de mi boca hasta que note como unos chorros de semen golpeaban mi garganta, nunca antes le había chupado la polla a nadie, sentí como tenía un sabor extraño, intenté quitarme pero él me sujetaba la cabeza.
- ¡Que te lo tragues puta!-
Terminó de correrse y se quedó quieto, esperando a que me lo tragara, pero me era imposible, me sacó la polla despacio y me tomó de la cabeza, haciendo que mirara hacia él. Como estaba de rodillas con la cabeza en esa posición no me dejaba escupirlo, me miro desafiante.
Pensaba que llorar era de débiles, pero ya no podía más, mis lágrimas empezaron a caer por mis ojos, hasta que no aguanté mas y me tragué aquella lefa pastosa…
Después de hacerme abrir la boca y enseñarle que me lo había tragado todo, me dio una bofetada.
- Has sido una mala zorra, te pondré un 7
Y al terminar esto me dio otra y me dejó arrodillada en el suelo mientras él se abrochaba los pantalones.
-Mañana daremos la siguiente clase, espero que seas más aplicada que hoy si no quieres ser castigada.
Continuará…








