“El amor es un continuo subir y bajar, una guerra sin tregua ni paz, en la que todos salen lastimados, sean corazones nobles o duros, ausentes o maduros. La importancia reside en saber triunfar y aceptar la derrota con cordura, las lágrimas nunca deben llegar a la locura, sabiendo que otros labios siempre esperan a que salgamos a buscarlos, la virtud está en saber encontrarlos.”, dice a manera de introducción en el blogg “Largo camino del olvido”.
Es una página dedicada a la poesía que se ha creado a partir de un sentimiento del que pocos escapan… el amor. Los cibernautas que participan en ese sitio, escriben poemas sobre este tema:
”
Y yo, que no creía en milagros,
respiré profundo,
suspiré el desconsuelo,
una, dos, mil resignaciones
contenidas antes de creerlo,
reteniendo la imagen
que en secreto robé,
atesoré esos segundos
como si fueran míos,
y me pertenecieras por derecho divino.
Aunque nunca sucedió,
mis manos ansiosas se relamían;
bajar con mi lengua por tu espalda,
despertar el dormido escalofrío,
desde el génesis de las uñas,
hasta el maullido de gata,
pervertir tu sudor con mis besos,
derrapar por la senda del deseo,
hacia el fin de un destino sin mundo,
matarte en venus sin culpas,
incrementar la violencia con mi boca,
profanar las tierras que se esconden al sol,
conquistar el monte de los gemidos
provocando risas alucinógenas,
no detenerme hasta oír por favor,
y aún así no alejarme de tu cuerpo,
estimular el dialogo furtivo,
de la piel y sus palpitaciones,
cuando agitados llegue el reposo,
entre el placer y la campana,
que anuncie otro round de la contienda,
como un sueño nuestras noches en vela.”
Es una d elas poesías que aparecn publicadas en este blog que cuenta hasta el mo9mento con 327 seguidores que opinan sobre lo que leen aquí:
“Que bonito poema… Me ha llegado… por derecho divino, una y dos mil resignaciones… hay sendas de deseos que sólo se tocan …. suspirando… Besos”, escribió Estrella Altair.
Es una página que se llena con las aportaciones que los cibernautas envían para expresarse sobre el amor y sus consecuencias en el alma.
Por Karina Hernández / El Internauta








